27 noviembre 2011

Vídeos con significado y con significante ...

Los habré publicado en el twitter pero creo que algunos merecen la recopilación en un post... no siguen ningún orden especial, simplemente el que aparecen en mi cabeza...

El porqué de esto es porque es música que de un modo u otro me ayuda a pensar en muchas de las cosas a las que uno debe enfrentarse en el día a día... la música crea de modo inconsciente ideas, despierta recuerdos... y todo eso suele explotar con alguna inspiración.

Y estos vídeos inspiran y, personalmente, me hacen expirar...

Maldita Nerea - ¿No podíamos ser agua?

Me gusta la historia que se cuenta en el vídeo... sí, es fácil el vídeo... pero me gusta. Hacer algo más allá de una actividad "desgraciadamente habitual" -sin más todas las mañanas al ir a la oficina yo la vivo en uno de los cruces que paso al lado de casa-, "innovando" y que parece que acaba bien... además, los dibujos me recuerdan a esos micro-libritos que te arrancan una sonrisa con sus ilustraciones...

Y de la canción... "la vida crece entre los matices, se esconde siempre en lo que no dices para hacerse de rogar..."



David Fonseca - U know who I am

Creo que una de las mejores dedicatorias que he visto... la canción me encanta y el vídeo me parece increíble (el oficial también es muy bueno pero este... este es especial)...



Y para acabar el post...

Sarah McLachlan - World On Fire

Para remover conciencias acerca del dinero que se invierte en unas cosas y qué haría en otras... y es lo que ha hecho Sarah McLachlan... imprescindible en cualquier colección de vídeos y favoritos.

06 noviembre 2011

Nada es permanente...


Una parte del discurso del japonés Haruki Murakami  cuando le concedieron el XXIII Premi Internacional de Catalunya 2011 en junio de 2011.

Quizás me ha llamado la atención por lo que ha sucedido últimamente con Simoncelli, Steve Jobs... gente que yo consideraba extraordinaria en lo suyo y que aportaban al mundo...

Ahí queda para pensar sobre ello.

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En japonés tenemos una palabra, "mujô" (無常), que sirve para designar el hecho de que
no hay nada que sea permanente, que no hay ningún estado que dure para siempre.
Todas las cosas que existen en este mundo acaban extinguiéndose, todo cambia
constantemente. No hay ningún equilibrio eterno, no hay nada suficiente inmutable para
que se pueda confiar para siempre.

Esta es una manera de ver el mundo que proviene del budismo, si bien en un contexto
un poco diferente de lo religioso la idea de "mujô" está fuertemente arraigada en la
psicología de los japoneses, que lo hemos heredado casi intacta desde la antigüedad
como una parte de la nuestra mentalidad como pueblo.

Se podría decir que esta idea de que "todo pasa" implica una especie de resignación ante
el mundo, la aceptación que al final el hombre no saca nada de oponerse al curso de la
naturaleza. Sin embargo, los japoneses hemos sabido encontrar una forma de belleza
dentro de esta resignación.

Si nos fijamos en la naturaleza, por ejemplo, en primavera admiramos las flores de
cerezo, en verano las luciérnagas y en otoño las hojas amarillas de las montañas.
Además, lo observamos todo con pasión, todos a la vez, como una costumbre, como si
fuera casi algo obvio. Cuando es el tiempo, los lugares más famosos para ver las flores
de cerezo, o las luciérnagas o las hojas del otoño se llenan de gente y es casi imposible
poder hacer una reserva de hotel.

¿Por qué?

Pues porque la belleza de las flores de cerezo, de las luciérnagas y de las hojas del otoño
desaparece al poco. Los japoneses hacemos muchos kilómetros para poder ver
el esplendor efímero de estas cosas. Pero no nos limitamos a admirar su belleza,
sino que también nos alivia ver cómo se esparcen los pétalos de las flores de cerezo,
como se desvanece la luz pálida de las luciérnagas y como se apagan los colores vivos
de los árboles. De hecho, más bien encontramos la paz cuando la belleza ha superado el
punto más álgido y empieza a desvanecerse.

No sé si las catástrofes naturales tienen alguna influencia en esta manera de pensar. Lo
que es cierto, sin embargo, es que a lo largo de la historia los japoneses hemos superado
todas las catástrofes que nos han sobrevenido, aceptándolas como un hecho en cierto
sentido inevitable y sobreponiéndose a los daños de manera conjunta. Por tanto, es
posible que estas experiencias hayan tenido alguna influencia en nuestra sensibilidad
estética.
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Todo el discurso puede encontrarse haciendo una búsqueda en Internet... incluso está el vídeo por YouTube... ahora mismo se puede descargar el PDF aquí (en su página web dentro de su editorial).